Con ustedes, el Parque Nacional Bahuaja Sonene en su esplandor natural...



Ubicado en los departamentos de Madre de Dios y Puno, en las provincias de Tambopata y Sandia, este parque nacional cuenta con 537 053,25 hectáreas que correponde a lo que era el Santuario Nacional Pampas del Heath y parte de la Zona Reservada Tambopata-Candamo.
El único pedazo de terruño peruano que tiene las características de pampas o sabanas húmedas se encuentra aquí. Los únicos ejemplares de ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus) y lobo de crin (Chrysocyon brachyurus) que hay en el país se encuentran aquí también. La nutria gigante o lobo de río (Pteronura brasiliensis), el perro de monte (Speothos venaticus), el caimán negro (Melanosuchus niger) o el águila harpía (Harpia harpyja) han encontrado en estas sabanas húmedas tropicales el lugar perfecto para anidar a sus crías y revertir su status de peligro de extinción. Sus aguas albergan poblaciones de peces escenciales para el ecosistema del río Madre de Dios y sus árboles alojan una alta diversidad de aves e insectos como también mariposas, libélulas y hormigas arbóreas.
No hace falta saber más para imaginar a este gran parque nacional como un paraíso. No por algo la National Geographic Society lo declaró como uno de los siete santuarios naturales más emblemáticos del planeta, en el 2002. Sin embargo, ni el reconocimiento internacional ni el interplanetario serían suficientes para apartar los intereses económicos que, como han mostrado las noticias, pretenden acabar con la sostenibilidad de Candamo.
Para quienes esta noticia pasó desapercibida, en el pasado mes de setiembre se presentó en sesión de Consejo de Ministros peruano una propuesta de ley mediante la cual se propone recortar en más de 209,000 hectáreas el Parque Nacional Bahuaja Sonene, en el área correspondiente al Candamo, con fines de exploración y explotación de gas y petróleo quedando la superficie del mencionado parque nacional en solamente 881,633.463 hectáreas. Definitivamente una severa transgresión para esta área protegida y una provocación para los ambientalistas.
De proceder esta propuesta de ley las consecuencias serían, previsiblemente, desastrosas. No hace falta mencionar y detallar el estado de vulnerabilidad al cual se enfrentarían diversas especies y que muchas otras difícilmente superarían. Pero, ¿qué pasaría si en la etapa de exploración no hallan lo ansiadamente esperado? Esta es una interrogante que muy pocos se han hecho y que de no ser tomada en cuenta podría causar un escándalo ambiental verdaderamente preocupante pero posiblemente impune.
¿Vale la pena arriesgar al Parque Nacional Bahuaja Sonene por un puñado de dólares que sólo rellenarán cuentas bancarias por un corto plazo?
Un datito curioso, el pasado mes de octubre el Gobierno peruano se alarmó frente a una posible anulación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos ya que en él se exigía el respeto a las zonas protegidas. Nos seguimos sorprendiendo...
Ubicado en los departamentos de Madre de Dios y Puno, en las provincias de Tambopata y Sandia, este parque nacional cuenta con 537 053,25 hectáreas que correponde a lo que era el Santuario Nacional Pampas del Heath y parte de la Zona Reservada Tambopata-Candamo.
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