N° 17 enero – junio 2026. E-ISSN: 2709 – 3689
Ensayo académico
Reflexiones sobre Laudato si'
Laudato si’: reflexiones sobre la crisis ecológica y el cambio climático
Laudato Si': Reflections on the Ecological Crisis and Climate Change
Ana Sabogal Dunin Borkowski a
a Pontificia Universidad Católica del Perú. Instituto de la Naturaleza, Tierra y Energía (INTE-PUCP)
| Cómo citar: Sabogal Dunin-Borkowski, A. "Laudato si’": reflexiones sobre la crisis ecológica y el cambio climático. Revista Kawsaypacha: Sociedad Y Medio Ambiente, (17), L-004. https://doi.org/10.18800/kawsaypacha.202601.L004 |
Resumen: La crisis ecológica que estamos viviendo hoy responde a causas humanas. Hemos depredado y contaminado el planeta sin medida, sobrepasando la posibilidad de que el propio ecosistema se restaure. Ante ello, la Iglesia responde mediante un análisis de la situación en varios documentos, proponiendo integrar en la conservación y cuidado del planeta al ser humano. Nos reclama acción para conservar la tierra, proponiendo un manejo integral de la Amazonía. Propone así el término «ecología integral» como aquel que recoge los principios ecológicos en los que se incorpora la presencia humana. Toda propuesta debe considerar, así, a los seres humanos para lograr la conservación del planeta y específicamente de la Amazonía.
Palabras clave: Cuenca amazónica. Desarrollo sostenible. Cambio climático. Crisis ecológica.
Abstract: The ecological crisis we are experiencing today is the result of human actions. We have exploited and polluted the planet beyond measure, exceeding the ecosystem’s capacity to restore itself. In response to this situation, the Church has analyzed the situation in various documents, proposing that human beings be integrated into the conservation and care of the planet. It calls on us to take action to conserve the earth, proposing an integrated management of the Amazon. It thus proposes the term «Integral Ecology» as one that encompasses ecological principles that incorporate the human presence. Any proposal must therefore take human beings into account in order to achieve the conservation of the planet and, specifically, of the Amazon.
Keywords: Amazon Basin. Sustainable development. Climate change. Ecological crisis.
Todos nos encontramos preocupados por el planeta. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático nos dice que la temperatura mundial aumentará y ello traerá una serie de consecuencias para los ecosistemas, cambios en los regímenes hídricos y dirección de los vientos (IPCC, 2023). En la actualidad, el cambio climático se ha vuelto no solo una preocupación, sino una realidad ineludible. La reducción de residuos y emisiones, así como los desafíos técnicos para la remediación de suelos, son parte de los numerosos planteamientos para poder sortear el problema. Aplicaciones tecnológicas, económicas y ambientales, así como mediciones alarmantes, están en la mira.
La Iglesia ha asumido esta situación como un tema primordial, como se puede ver en la encíclica del papa Francisco Laudato si’ de 2015 y en su exhortación apostólica Querida Amazonía de 2020. En esta última, nos habla no solo del cambio climático, sino también de las obligaciones éticas que conlleva la destrucción del planeta. Ambos textos colocan la responsabilidad humana en el punto de discusión frente a la crisis ecológica que hoy vivimos. Francisco nos recuerda, así, que «nuestro cuerpo está constituido por elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura» (Laudato si’, párr. 2). La Iglesia propone, entonces, una forma concreta de superar la crisis desde la «ecología integral», ecología que integra al ser humano como parte del ecosistema, pero también como responsable, por lo que lo compromete a actuar.
La ecología abarca todas las formas de vida, y estas sostienen y mantienen el ecosistema interactuando entre ellas. Bajo este concepto, Querida Amazonía plantea en concreto que la Amazonía es un espacio del planeta que se debe mantener y donde debe existir una forma de desarrollo sostenible digno para su población. Donde el ser humano converse con la ecología y sea responsable del funcionamiento de los ecosistemas como integrante de los mismos.
Por otro lado, Laudato si’ recoge las oraciones de san Francisco, santo que se caracteriza por alabar la creación y a todos los seres vivos, sin distinción y como parte de la creación; por ejemplo, se cita su «Cántico de las criaturas»: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba» (párr. 1).
Ello nos permite ver que san Francisco se adelantó a lo que hoy llamamos desarrollo sostenible e identifica que la conservación de la naturaleza se da junto con la justicia y la paz social, que además se encuentran íntimamente entrelazadas con los seres humanos y la sociedad. San Francisco recuerda que somos parte de la creación y en ese sentido «nosotros mismos somos tierra [Gn 2,7]» (Laudato si’, párr. 2), nacemos y volvemos a la tierra: «nuestro cuerpo está constituido por elementos del planeta» (párr. 2), por ello, debemos detenernos a contemplar la naturaleza, los lirios del campo y las aves del cielo (párr. 226). Recuperar la armonía con la naturaleza se logra cuando no nos oponemos a ella, sino cuando la aceptamos y convivimos en armonía.
La encíclica señala que ya desde Juan Pablo II había una reflexión sobre la industria, las técnicas ambientales y la ingeniería ambiental, así como plantea que nosotros somos definitivamente parte de la solución, pero las proezas técnicas deben ir acompañadas de un progreso social y moral (Laudato si’, párr. 5). Así como resalta que Benedicto XVI ya hablaba de los modelos de crecimiento que no respetan el medioambiente y que la degradación de la naturaleza está unida a la cultura, existiendo lo que él denomina una cultura del descarte, la acumulación de basura y la destrucción del paisaje (párr. 20).
Estos son temas que, en el contexto actual, se vuelven cada vez más complejos y urgentes. Muchos hemos recorrido los pueblos a lo largo de la costa peruana, en la zona del bosque seco, y contemplado las bolsas adornando los árboles a lo largo de la pista, como si fueran adornos de Navidad, un paisaje que se vuelve cada vez más frecuente mientras nos acercamos más a la ciudad. Hoy en día, en que los microplásticos son parte de los problemas ambientales sin resolver, pues llegan a la fauna silvestre y a nuestra agua a través del río, la necesidad de reducir el uso de los plásticos se ha convertido en prioritaria.
Laudato si’ también menciona el cambio de uso de suelo por deforestación y agricultura (párr. 20). Ahora que los desiertos, con el uso del agua por goteo, se han convertido en zonas irrigadas donde el agua escasea cada vez más y que la Amazonía prístina ya casi no existe, estos temas toman cada vez más relevancia. Se calcula que en la Amazonía hemos llegado al punto de no retorno, a partir del cual no podremos recuperarla ni devolverla a su estado original.
Este punto de no retorno es un término introducido por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, que lo define como aquel punto que no podemos sobrepasar sin causar la destrucción definitiva del ecosistema (IPCC, 2023). En el caso de la Amazonía, la actual destrucción ha llegado al 26% (Almond et al., 2022, p. 98), lo cual se considera precisamente el punto de no retorno. Aquí se une la exhortación apostólica del papa Francisco, Querida Amazonía (2020), que plantea y llama la atención sobre la ecología integral, en la que confluyen la preservación de la naturaleza con las formas de vida de la población, haciendo un llamado a la necesidad de acción.
Ahora que la preservación del medioambiente se convierte en un lujo, la encíclica nos recuerda la pobreza y austeridad de san Francisco como una forma de vida para no convertir la tierra en objeto de uso y dominio (Laudato si’, párr. 20). En donde reducir el consumo debe dejar de ser objeto de risa, para convertirse en una forma de vida digna para con la naturaleza y para con Dios, y en una forma de intentar revertir la situación a la que hemos llegado con la sociedad del consumo.
San Francisco nos habla de un principio ecológico fundamental: el barbecho, pidiendo que dejemos sin cultivar un espacio de la tierra para poder contemplar la creación en su naturaleza originaria, descubrir y apreciar las hierbas silvestres (Laudato si’, párr. 12). En un planeta en el que somos cada vez más, donde la tierra se ha convertido en objeto de venta, hablar del barbecho se ve como algo innecesario y poco productivo, pero es interesante resaltar la necesidad de este «descanso de la tierra», práctica de cultivo conocida desde hace mucho y que se aplica en la agricultura «orgánica», libre de contaminantes químicos. Esta permite la renovación de los ciclos ecológicos, controla la proliferación de plagas agrícolas y reduce de esta manera el uso de agroquímicos contaminantes.
Siguiendo estos principios se puede avanzar mucho, por ejemplo, al dejar de hablar de malas hierbas y reemplazar el término por la competencia entre especies cultivadas y silvestres. Hoy en día, que hablamos de servicios ambientales, sabemos que estas hierbas silvestres son esenciales no solo para mantener la diversidad biológica, sino también para la polinización, uno de los servicios ambientales necesarios para poder mantener los sistemas ecológicos. Hablamos también de ADN ambiental y analizamos muestras de suelos para definir y entender los ecosistemas. Sabemos, además, que los cultivos son parte del desarrollo cultural, y cada uno no está solo, viene junto con muchos otros seres vivos que han evolucionado conjuntamente y que se transmiten por el suelo y las semillas como un conjunto que permite el cultivo y su sobrevivencia.
La rentabilidad no puede ser el único criterio a tener en cuenta. «Para evitar el aumento del calentamiento global se requiere un cambio del estilo de vida, de producción y de consumo», nos dice el papa Francisco (Laudato si’, párr. 5). Únicamente con este cambio de vida podremos reducir la destrucción hacia la que nos encaminamos. Al destruir el mundo, actuamos como en el relato del pescador de los hermanos Grimm (1978), donde a un pescador se le dio la oportunidad de pedir varios deseos, pero pidió demasiado, queriendo convertirse en Dios, hasta perderlo todo por su gran ambición. De la misma manera, si no atendemos al cambio climático, corremos el riesgo de destruir el planeta y quedarnos sin nada.
Por otro lado, el patriarca Bartolomé nos llama al arrepentimiento por nuestras acciones que dañan el planeta, al mencionar que un crimen contra la naturaleza es un pecado contra Dios (Laudato si’, párr. 8). Además, Juan Pablo II advierte del peligro de la actitud dominante del ser humano que explota los recursos y consume sin reflexión (Laudato si’, párr. 5). Asimismo, la encíclica también señala el peligro del consumo excesivo y nos exhorta a «tener en cuenta la naturaleza de cada ser» (párr. 6), al consumir los recursos para mantener la sostenibilidad. Y el patriarca Bartolomé nos propone pasar del consumo al sacrificio y del desperdicio a la capacidad de compartir; aprendiendo a dar y no solo renunciar, ello nos lleva a liberarnos (párr. 9).
La encíclica reclama aún más, recordando que la creación en su conjunto y cada uno de los seres vivos tiene derecho a la existencia digna; ello nos recuerda Romanos 8:21, un texto que hoy, ante la destrucción de la naturaleza y la inminente consecuencia del cambio climático, debemos reflexionar: «también la creación misma será liberada de la servidumbre de la corrupción, a la gloriosa libertad de los hijos de Dios».
Tratando de convertir la propuesta en realidad, el papa Francisco menciona también el derecho al agua limpia y potable para todos, así como nos habla de la necesidad de agua disponible para los pobres. Es más, incluso habla del acceso al agua y la no privatización de este recurso, convertido en mercancía, ya que «el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico» (Laudato si’, párr. 30). Este derecho humano va de la mano con la conservación de especies, y no se trata solo de un derecho por razones prácticas ni económicas para las personas, sino también de una responsabilidad de preservar la creación divina en las mismas condiciones que el ser humano. Esta reflexión nos lleva a reivindicar la conservación per se, tan criticada en los últimos tiempos, realzando el valor no monetario, meramente existencial, de la creación de Dios. La conservación por la conservación y el derecho de las demás especies a un ecosistema.
La ciencia y las soluciones técnicas nos ayudan y permiten vivir mejor, solucionan problemas y nos abren nuevos caminos, que son indudablemente una gran oportunidad. Pero todo científico sabe que no debemos perder de vista el sentido humano de la dimensión tecnológica. La confianza ciega en las soluciones técnicas es también un peligro, debemos buscar soluciones integrales (Laudato si’, párr. 108). El sentido humano de la ecología se recoge en la propuesta de la ecología integral, que, como se mencionó líneas arriba, propone llevar a la acción el desarrollo sostenible. Ello implica tener una mirada que va más allá del crecimiento económico y considerar también a las demás especies y la creación entera como un valor.
La ciencia debe, así, integrar los saberes y no ser fragmentada y separada: «los conocimientos fragmentados pueden convertirse en una forma de ignorancia» (Laudato si’, párr. 108). En tal sentido, somos actores importantes en este contexto, y los impactos ambientales repercuten sobre nosotros y nuestra calidad de vida. Se requiere entonces un compromiso ético, una solidaridad con uno mismo, con los demás y con la creación, desarrollando hábitos y costumbres que no dañen a la creación. Las pequeñas acciones cotidianas para conservar el ambiente mediante la disminución del consumo de productos contaminantes y la reducción del uso de energía son parte de ello.
En la exhortación Querida Amazonia se plantea escuchar a los pueblos indígenas y dialogar con ellos, así como la Iglesia se compromete a denunciar la injusticia contra las comunidades indígenas. Existe una conexión entre diversidad cultural, lingüística, biológica y agrícola, de allí la importancia de los saberes locales, ya que una porción notable de los habitantes rurales conserva las prácticas de manejo, selección y preservación de la diversidad genética de las especies (Toledo et al., 2019). Es por ello que requerimos un diálogo entre todos.
Finalmente, Laudato si’ nos cuestiona: ¿Qué mundo queremos dejar? ¿Para qué estamos en este mundo? ¿Cuál es nuestra función en este planeta? (párr. 160).
Y nosotros también nos preguntamos cómo lograr que la ecología integral sea una propuesta concreta. Partiendo de que, una vez agotados los recursos naturales, los habitantes de la Amazonía no podrán tener una vida digna. Es más, en 2019 se llevó a cabo el Sínodo de la Amazonía, donde se mencionó directamente que «Detrás de todo ello están los intereses económicos y políticos de los sectores dominantes, con la complicidad de algunos gobernantes y de algunas autoridades indígenas» (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para la región Panamazónica, párr. 10). Se plantea así el rol no solo individual, sino el colectivo y el mercantil.
Referencias
Almond, R.; Grooten, M.; Juffe-Bignoli, D. & Petersen, T. (Eds.) (2022). Informe Planeta Vivo 2022. Hacia una sociedad con la naturaleza en positivo. Suiza: WWF. https://www.vatican.va/content/dam/francesco/pdf/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si_sp.pdf
IPCC (2023). Climate Change 2023 Synthesis Report Summary for Policymakers. https://www.ipcc.ch/report/ar6/syr/downloads/report/IPCC_AR6_SYR_SPM.pdf
Francisco (2015). Carta encíclica Laudato si del santo padre Francisco sobre el cuidado de la casa común. https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html
Francisco (2020). Querida Amazonia: Exhortación apostólica postsinodial. https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20200202_querida-amazonia.html
Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para la región Panamazónica (2019). Amazonía: Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral. https://www.vatican.va/roman_curia/synod/documents/rc_synod_doc_20191026_sinodo-amazzonia_sp.html
Grimm, B. (1978). Kinder und Hausmarchen. Wiessenschaftliche Buchgesellschaft. Darmastad.
Toledo, V.; Barrera-Bassols, N & Boege, E. (2019). ¿Qué es la biodiversidad cultural? Universidad Nacional Autónoma de México.
Declaración sobre uso de herramientas de Inteligencia Artificial La autora declara que en la preparación del presente artículo no se han utilizado herramientas de Inteligencia Artificial (IA). Declaración de posibles conflictos de intereses La autora declara que no tiene conflicto de intereses. |
Ingeniera Agrónoma por la Universidad Nacional Agraria La Molina; Doctora en Ciencias Naturales y Magíster en Ciencias en Desarrollo Agrario por la Universidad Técnica de Berlín. Es profesora principal en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), en el Área de Conocimiento de Ciencias Naturales, Paisajismo, Ecología Vegetal e Impacto Ambiental, del Departamento de Humanidades, Sección Geografía. Asimismo, es directora de la Maestría en Desarrollo Ambiental y directora del Instituto de la Naturaleza, Tierra y Energía (INTE) de la PUCP, y miembro del Comité Directivo de trAndeS, en convenio entre la PUCP y la Universidad Libre de Berlín. Sus líneas de investigación se orientan a la influencia antrópica sobre los ecosistemas, habiendo desarrollado múltiples investigaciones sobre ecosistemas del bosque seco y el páramo, así como sobre ecología urbana.
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Revista Kawsaypacha: Sociedad y Medio Ambiente.
N° 17 enero – junio 2026. E-ISSN: 2709 – 3689