Vagones exclusivos para mujeres en sistemas de metro: entre percepción de seguridad y límites estructurales. Evidencia internacional y reflexiones para Lima
DOI:
https://doi.org/10.18800/espacioydesarrollo.202501.004Palabras clave:
Transporte público, Género, Acoso sexual, Segregación espacial, LimaResumen
Este artículo analiza la separación espacial por género en sistemas de metro, como respuesta al acoso sexual en el transporte público. Con base en un estudio comparativo estructurado en cinco dimensiones (diseño operacional, gobernanza y fiscalización, medidas complementarias, resultados reportados y controversias), se revisan cinco casos internacionales (Ciudad de México, Tokio, Dubái, El Cairo y Río de Janeiro), junto con una línea base para Lima, con el fin de identificar logros, límites y condiciones de transferibilidad. Los resultados muestran que los espacios exclusivos incrementan consistentemente la percepción de seguridad y la comodidad de las usuarias, y, en contextos de alta demanda, pueden favorecer recorridos más largos. Sin embargo, su efectividad estructural es acotada: el acoso persiste en microespacios del viaje (accesos, andenes, pasillos de transbordo), las denuncias se mantienen bajas, y un diseño operativo insuficiente (número de vagones, horarios, cobertura) puede saturar los vagones mixtos o desplazar la violencia. Además, su aceptación social y su cumplimiento dependen de la capacidad institucional para fiscalizar y sostener medidas complementarias. Para Lima, se propone implementar pilotos evaluables en hora punta, articulados con un régimen sancionador claro, vigilancia reforzada, mejoras en accesos y campañas de corresponsabilidad, junto con mediciones rigurosas de impacto que determinen su viabilidad antes de cualquier escalamiento.



